Bien venidos a:
Miguel Angel Garcia
Autor
Este blog es un portal hacia los mundos que he
generado, y también hacia los que tú puedes imaginar.
Aquí compartiré fragmentos, cortos narrativos,
avances inéditos y reflexiones relacionadas con mis libros, de la saga Multi
Yo, una historia de viajes multiversales, sanación, resistencia y conexión.
También encontrarán material adicional de otras
obras que he escrito, como El Viaje del Salmón y Crónicas
de mí El Salvador, Ecos de mis mundos, además de la aventura
de: Los Chums, una historia juvenil.
Compartiré imágenes de algunas de mis expresiones
artísticas en objetos utilitarios que tenemos en nuestros hogares. Confieso que
no me considero un pintor como tal; sino mas bien “un narrador de historias a
través de la pintura”.
Así mismo, compartiré escenas inéditas, imágenes,
canciones, y pensamientos que me acompañan en este camino como escritor
salvadoreño.
Este blog es mío, pero también tuyo. Porque si
alguna vez sentiste que no encajas en un solo mundo, tal vez estás hecho para
muchos.
Gracias por estar aquí.
"El portal está en ti. Atrévete a
cruzarlo."
Biografía Oficial de Miguel Ángel García Hernández
Biografía Oficial de Miguel Ángel García Hernández
¡Hola! Soy Miguel Ángel García Hernández, un
autor de a pie, compositor y artista independiente. Mi vida ha sido un
viaje constante entre la investigación social, el pulso de la calle, la
identidad cultural de mi tierra y la admiración por los grandes misterios del
cosmos.
Nací en San Luis Talpa, El Salvador, en 1956. Desde
mis años de estudiante y empleado gubernamental, me involucré profundamente con
las comunidades de mi país. De esa cercanía, de caminar el terreno y escuchar
los testimonios reales de grupos familiares que lo dejaron todo por un sueño,
nació mi obra de no ficción y crónica social, como El viaje del salmón, Crónicas
de mí El Salvador, Guanacolandia y mis memorias en Miguel’s
Journey Journal. Como autor de a pie, creo firmemente que
contar lo que duele es una forma de sanar, y mis libros son un grito de
conciencia y un abrazo de esperanza.
Paralelamente, mi fascinación por la ciencia
ficción, la filosofía y el funcionamiento del ser me llevó a crear la saga
multiversal Multi Yo (6 libros), donde exploro los viajes
entre universos a través de portales y el equilibrio espiritual de mi personaje
Fallen Ángel. Bajo este mismo pulso de adrenalina y suspenso nacieron la
trilogía Dax Hunter, Balance y mis ficciones
juveniles y románticas como Los Chums, Besties y Amor
a primera vista.
Mis obras completas están disponibles en formato
digital en Amazon Kindle, Draft2Digital, Inkspired y Wattpad, mientras preparo
con paso firme el camino para su próxima edición física.
Además de las letras, impulso un emprendimiento
artístico donde plasmo la identidad salvadoreña pintando objetos utilitarios,
no me considero un pintor como tal, más bien soy un narrador de historias a
través de la pintura. Y, tambien compongo letras de canciones.
Bienvenido a mis mundos.
El portal está en ti. Atrévete a cruzarlo.
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LA CHISPA
Era un sábado como cualquier otro. El sol no tenía
urgencia, las aceras estaban gastadas por pasos repetidos y el aire olía a
frutas, tierra y tortillas calientes. YO, caminaba entre puestos de verduras,
cargando con lo necesario para la semana… y con lo invisible.
A lo lejos, un hombre.
Normal. Demasiado normal. Como si su existencia se esforzara por no llamar la
atención. Pero algo en su andar desentonaba. No tenía el polvo del mercado ni
la prisa del día. Lo sentí desde antes de cruzarme con él. Era como ver una
nota desafinada en una melodía familiar.
Pasamos uno junto al otro.
Apenas un roce. Un leve contacto en el costado izquierdo.
Y entonces, la chispa.
Una descarga eléctrica
surcó todo mi cuerpo como un rayo encerrado en una vena. Dolorosa, viva. No fue
imaginación. Fue real. Se detuvo, miro hacia atrás, dispuesto a enfrentar al
sujeto. Pero ya no estaba. No había nadie.
Solo el rumor lejano de las
voces. El día siguió.
Meses después, las palabras
comenzaron a llover en mi cabeza. Sin origen. Sin sentido lógico. Melodías,
escenas, pensamientos que no parecían míos y, sin embargo, me habitaban con
naturalidad. Ideas que hablaban de otros mundos, de portales, de multiversos y
seres que sanaban más allá del tiempo.
Entonces comprendí: no fue
un encuentro casual. Fue una activación.
No me paso esto por ser
fuerte. Ni por ser sabio. Quizá me paso porque tengo el don de recordar
lo que muchos olvidan: que la imaginación es un portal. Que una chispa puede
encender todo un universo. Que una historia, bien contada, puede cambiar lo
real.
Soy
escritor de a pie
No
soy escritor academicida
No
soy escritor “Academicida. ¡Si! Aunque esta frase huela a pólvora, a asfalto o
a un delicioso desprecio por la torre de marfil. Cuando tengo que ponerme las
botas de un autor, de esos que sangran sobre la página y no le piden permiso a
ninguna academia para existir, entonces me siento escritor.
Esta declaración no es una
simple definición; es una declaración de alguien que camina, observa,
platica analiza, imagina, aprende y escribe. Y me encanta, ser escritor de
a pie.
Porque, el "escritor de a
pie" es el que tiene las suelas gastadas, el que escucha los gritos del
mercado, el que huele el miedo de la gente real en el bus y traduce el dolor y
la belleza del mundo sin usar palabras de cinco sílabas solo para parecer
inteligente. Su materia prima es la vida en bruto, no los manuales de poética
rancia.
Al presentar o usar el término "Academicida",
es mi intención decir en el blanco y negro y con precisión quirúrgica. ¿Qué
hace la academia muchas veces? Autopsias. Agarran la literatura, que es un
animal vivo, salvaje y peligroso; lo matan, lo disecan y lo exponen en una
vitrina para que cuatro gatos con doctorado se aplaudan entre ellos. El academicida
mata la pasión en nombre de la estructura; prefiere la técnica perfecta en un
cuerpo inerte que la imperfección vibrante de un corazón que late a mil por hora.
La literatura real no nace en
los cubículos con aire acondicionado; nace en el barro, en la calle, en la
furia de los elementos y en el deseo del caminante. Como Cristóbal Colon en sus
bitácoras, como la Biblia en sus evangelios.
Ser un escritor de a pie
significa que juegas con fuego real. No tienes la red de seguridad de los
elogios institucionales ni los marcos teóricos que justifican el aburrimiento.
Estás solo frente al lector, y tu única arma es que lo que escribes sea tan jodidamente
real que sea imposible apartar la mirada.
Así que, que se queden con sus
títulos, sus notas al pie de página y su prosa estéril, sus aplausos y
reconocimientos meritísimos. Los "academicidas" analizan el
fuego; los escritores de a pie lo encienden. Por eso Mantengo los
pies en la tierra y la pluma afilada.
El portal esta en ti. Atrévete a cruzarlo.


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